jueves, 14 de abril de 2011

ejercicios PNL (programación neurolinguistica) V

•Escoge la conducta que deseas cambiar. Recuerda, la conducta.
•Imagina que ya superaste la situación. Escoge la conducta que tendrás una vez superada la situación.
•Imagina que desde aquí, donde estás sentado, ves proyectada en la pared una imagen tuya con la conducta que hasta hoy habías tenido (la que no deseas más). Asegúrate de que la imagen sea pequeña (digamos del tamaño de un cuaderno) y que tiene algún marco alrededor. Esta es la IMAGEN 1. Ahora pon la pantalla en blanco.
•Ahora crea una imagen de lo que será tu conducta en el futuro, a partir de hoy. Esta imagen es brillante, iluminada. Date cuenta de las sensaciones que te produce ver esta imagen. Asegúrate de que te genera sensaciones agradables, positivas. Esta es la IMAGEN 2. Pon la pantalla en blanco.
•Mientras permaneces en tu puesto, vuelve a proyectar en la pantalla la imagen de la conducta que vas a cambiar, y en una de las esquinas inferiores (la que prefieras), coloca un cuadrito pequeño, como de dos o tres centímetros, con la imagen que creaste de lo que será tu conducta futura. Esta imagen pequeñita, estará oscura.
•Muy bien, ahora, harás lo siguiente: simultaneamente vas a oscurecer y hacer pequeña la IMAGEN 1, y agrandas y vuelves brillante la IMAGEN 2. Muy bien, ahora pon la pantalla en blanco.
•Ahora que ya lo sabes hacer, lo vas a hacer muy rápido seis veces: 1 pantalla en blanco, 2 pantalla en blanco, 3 pantalla en blanco, 4 pantalla en blanco, 5 pantalla en blanco, 6 pantalla en blanco.
•Chequeo: piensa en la primera imagen, ¿qué pasa?. La respuesta típica es que resulta muy difícil o imposible formarse la primera imagen ó que la imagen es difusa y oscura, en el caso de que la formes, notarás que no hay sensación de desagrado, sino neutra.
?Nota: Este ejercicio lo puedes hacer tu mismo/a, le pides a alguien que te vaya leyendo los pasos, o puedes grabarlo.

miércoles, 13 de abril de 2011

ejercicios PNL (programación neurolinguistica) IV

Toma una posición cómoda. Dirige tu mirada hacia la derecha, algo hacia arriba. Imagina que ves a una persona igual a ti, a corta distancia. Este “otro tu” hará el ejercicio, mientras tú lo observas. Solamente cuando estés completamente satisfecho con el proceso, será que las habilidades estarán integradas dentro de ti. Para asegurarte de que así será, quizá te gustaría imaginar que estás dentro de una burbuja de plexiglás, para que realmente estés separado de las actividades que va a hacer tu otro yo.
•Escoge algo que tu deseas que realmente te motive a hacerlo. Para este ejercicio, escoge algo muy simple, como limpiar tu casa. Algo que no disfrutes haciendo, pero que deseas mucho esté completado, debido a los beneficios que obtendrás como resultado de hacerlo.
•Observa a tu otro yo y mira lo que se verá cuando la tarea haya terminado, incluyendo las consecuencias positivas, los beneficios directos e inmediatos y los futuros.
•Ahora mira a ese “otro tú” haciendo la tarea con facilidad. Mientas el otro tú la hace, mantente mirando la imagen de la tarea terminada, y siente bien tu respuesta a verla totalmente completada. Nota cómo la voz interna del otro tú es estimulante y te recuerda las recompensas futuras, y lo que hasta el momento has logrado con respecto al objetivo. Finalmente, ve a tu otro tú encantado de haber terminado y disfrutando de la recompensa obtenida por una tarea que ya se completó.
•Si lo que ves no te satisface por completo, deja que una suave neblina cubra por un momento la imagen, mientras tu inconsciente hace los ajustes que sean apropiados. En unos segundos, cuando la neblina se quite, verás los ajustes que serán satisfactorios para ti (pausa…).
•Ahora que tienes la completa satisfacción, permite que la burbuja de plexiglás desaparezca. Toma la imagen del otro tú que tiene todos esos aprendizajes, y deslízala hacia ti. Puedes, si te resulta cómodo, extender tus brazos, tomar la imagen, traerla hacia ti e integrarla contigo. Algunas personas sienten un estremecimiento o una liberación de energía al hacer esto.
•Finalmente, tómate un momento adicional para que pienses cuándo será la próxima vez en la que tendrás que realizar la tarea para la cual acabas de auto-motivarte.

 
botones automáticos
Esta es una de las herramientas clásicas de P.N.L. Su gama de aplicación es amplia: ha sido utilizada para tratar una amplia variedad de conductas no deseadas. Típicamente, los botones automátcos han sido aplicados con buen porcentaje de éxitos para el control de hábitos (fumar, beber, comer en exceso…).
En cuanto al manejo de emociones, esta herramienta será muy útil en situaciones del tipo “ante determinado estímulo o contexto, tengo una conducta que no quisiera tener”. Por ejemplo: “cuando me contradicen en público, me da rabia”.
•Nota: lo que el botón trabaja es únicamente el cambio de conducta. Para quien desea, por ejemplo, perder peso, el botón modifica la conducta de comer en exceso, pero no la imagen física de gordo a delgado.
He aquí una versión sencilla:

martes, 12 de abril de 2011

ejercicios PNL (programación neurolinguistica) III


•Piensa en una tarea o una actividad que sea realmente atractiva, motivante para ti cuando la haces. Imagina que estás viendo la película de esa actividad. Nota las cualidades de la imagen al pensar en esa tarea: la escena, la iluminación, el sonido, los movimientos. Observa una imagen rica, con muchos detalles… OK, apaga el proyector.
•Descansa y mira a tu alrededor, respira tranquilo.
•Ahora piensa en algo que no te despierta ningún interés, nota lo que se siente al pensar en algo que te es totalmente indiferente. De nuevo mira la imagen y sus cualidades… OK, apaga la imagen.
•Descansa y mira a tu alrededor, respira tranquilo.
•Haz una comparación entre las dos “películas”, y nota las diferencias que encontraste en las cualidades de las imágenes: iluminación, brillo, colores, tamaño, distancia, ubicación, sonidos, sensaciones, etc.
•Escribe tu propia lista para que tengas los elementos que tu mente (cerebro) utiliza para indicarte que algo es valioso y te motiva. Estas serán tus claves de motivación.
Toma ahora una imagen cualquiera de una experiencia agradable, placentera que hayas tenido. Vas a hacer el siguiente juego con esa imagen: cambia las características visuales, es decir, aumenta o disminuye: colores o blanco y negro, iluminación, brillo contraste, foco (nitidez), detalle, tamaño, distancia, si la imagen tiene borde o no, ubicación (arriba, abajo al frente…), se mueve o está quieta, proporción. Quédate con aquellos cambios que te parezcan más atractivos, más agradables, más motivantes.
Haz lo mismo con las características auditivas: de donde viene el sonido, tono, volúmen, melodía, ritmo, duración.
Y ahora con las características kinestésicas (sensaciones, sentimientos): calidad de la sensación, intensidad, ubiación, velocidad, duración.
 
Quédate con la combinación de características que te resulte más atractiva y motivante (anótalas), las vas a usar después.
segunda parte
•Piensa en algo que tú sabes que para ti es valioso hacerlo, pero que te resulta difícil o cuesta arriba.
•Concéntrate y pregunta a todas tus partes internas si existe alguna objeción a cumplir con esa tarea. Sé sensible a esas objeciones, si las hay. Si no puedes satisfacer la objeción con comodidad, ajusta o cambia la tarea de manera que no existan objeciones.
•Piensa en las consecuencias de hacer la tarea, no en el trabajo de hacerla. Piensa en los beneficios que obtendrás una vez completada, piensa en tu ganancia.
•Ahora usa la lista de elementos que encontraste en el ejercicio anterior, los que anotaste. Recuerda que son los más atractivos y motivantes. Úsalos para cambiar lo que piensas acerca de tener esa tarea hecha, completada. Ponle a la tarea completada los elementos visuales, auditivos y kinestésicos que anotaste. Continúa haciendo esto, hasta que te sientas fuertemente atraído, motivado a realizar la tarea.
tercera parte